Proyecto Newton-Paulet Institutional Links: caracterización hidrológica, calidad del ecosistema e identificación de presiones antropogénicas en los ecosistemas de puna altoandina de la microcuenca Chicllarazo (Ayacucho)

Desde marzo del 2019, investigadores del Programa Agua-Andes del Centro de Competencias del Agua, la Universidad Peruana Cayetano Heredia y la Universidad del Oeste de Inglaterra, en el marco del Fondo Newton-Paulet: Institutional Links – Proyectos colaborativos, vienen ejecutando el Proyecto de investigación “Fortalecimiento de las capacidades locales para el manejo sostenible de los humedales de cabeceras de cuencas Andinas frente al cambio global”.

Esta investigación presenta tres componentes y se desarrolla con fondos del British Council y del Fondo Nacional de Desarrollo Científico, Tecnológico y de Innovación Tecnológica (FONDECYT, Contrato 225-2018). Tiene por objetivo general mejorar la comprensión de los vínculos entre los humedales de la puna andina, los servicios ecosistémicos que brindan y el impacto en el bienestar humano. Además, tiene por finalidad proponer soluciones prácticas para la sostenibilidad del agua en los andes semiáridos como es el caso de la microcuenca del Chicllarazo en la región Ayacucho, nuestro ecosistema de estudio.

El objetivo del primer componente es caracterizar la hidrología de la microcuenca a partir de mediciones en un sistema de humedales y establecer un sistema de monitoreo basado en sensores de bajo costo para medir los flujos -de entrada/salida- de los humedales. 

El segundo componente tiene por objetivo evaluar la calidad del ecosistema a partir de parámetros físicos y químicos, específicamente, de bioindicadores en arroyos y humedales altoandinos. La identificación taxonómica permitirá estimar la biodiversidad acuática, que se puede usar para describir la calidad del agua a través de un índice basado en puntajes internacionalmente aceptados (el Índice Biótico Andino). 

El tercer componente está orientado a la identificación y evaluación de las presiones antropogénicas en el área de estudio; en especial, de las actividades humanas que afectan el ecosistema de puna en la microcuenca Chicllarazo, zona que coincide con 7 localidades (o barrios) de la parte alta o “sallqa” de la Comunidad Campesina de Chuschi. 

Para evaluar las presiones antropogénicas en la microcuenca, empleamos el marco conceptual Presión-Impacto-Respuesta (OCDE, 1993)[1] expresado en los indicadores de la Encuesta de Presiones Antropogénicas en Cuencas Altoandinas (EPACA) –encuesta diseñada por el equipo de investigadores del componente 3- y la escala HWISE[2] de inseguridad hídrica. Así mismo, recabamos información sobre la gobernanza de recursos naturales (agua y suelos) en el ámbito de estudio.  

Uno de los productos resultante de la integración de los tres componentes es el mapa de presiones (o puntos críticos) en la microcuenca del Chicllarazo, donde se identificará: bofedales estacionales y perennes, fuentes de agua según calidad (con base en el Índice Biótico Andino), posible ocurrencia de sobrepastoreo y mayor índice de inseguridad hídrica.  

El 02 de Julio del presente año, el equipo del proyecto Newton entregó a la Comunidad de Chuschi los resultados preliminares de los tres componentes de la investigación:

Hasta la fecha, el equipo del componente 1 ha registrado los caudales y parámetros físico-químicos de los puntos de aporte y salida de los bofedales más representativos que conforman el sistema de la quebrada Millpupampa (Wacraccocha). Además, ha registrado la composición florística de los bofedales empleando el método del transecto lineal (Parker modificado), para determinar la condición del pastizal y su capacidad de carga animal correspondiente. Los primeros resultados evidencian la fragilidad del ecosistema a la estacionalidad de la precipitación (principal fuente de agua) y su función reguladora (servicio ecosistémico), ya que, pese a la disminución considerable del caudal de los aportantes, los puntos de salida mostraron ligeras variaciones

Así también, el equipo del componente 2 ha aplicado el Índice Biótico Andino (IBA), considerando los macroinvertebrados bentónicos que habitan los bofedales altoandinos (mayor o igual a 3800 m.s.n.m.) para determinar la calidad ecológica en los puntos de muestreo. Al término de la clasificación y puntuación de los macroinvertebrados con el IBA se realizará un mapa del estado de bienestar del ecosistema del bofedal estudiado; con esta información, se identificará zonas de “excelente calidad de agua” y de “muy mala calidad de agua”. Este mapeo permitirá identificar las potenciales fuentes de alteración.

Como parte del componente 3, el equipo realizó una caracterización de la comunidad de Chuschi en términos de su distribución geográfica, organización social, las actividades económicas y domésticas que se realizan en la zona y la gobernanza de los recursos naturales.

Como es característico de los ecosistemas de Puna, hallamos que en el Chicllarazo la actividad pecuaria, especialmente la alpaquería, es predominante sobre la agrícola; además, mientras que la alpaquería está orientada al mercado, la agricultura está más ligada al autoconsumo. Por otro lado, el equipo reportó los hallazgos del Laboratorio Bhios sobre la calidad de agua en la zona urbana del distrito de Chuschi en el 2015, el cual concluye que hay presencia de arsénico en las captaciones de agua para la población urbana de las comunidades de Chuschi (barrio Belén) y Quispillacta.

Respecto de la gobernanza de recursos naturales, tenemos que las autoridades comunales manifiestan interés en colocar a la comunidad de Chuschi como área de intervención de proyectos de mecanismos de retribución por servicios ecosistémicos (MERESE). Este tipo de proyectos, sin embargo, no son de conocimiento de los comuneros en general.

El desarrollo de esta investigación cuenta con el respaldo de la Comunidad de Chuschi a través de su presidente comunal, el Sr. Amancio Tucno. Este respaldo está refrendado en un convenio institucional entre la Comunidad, el Centro de Competencias del Agua (CCA) y el Centro de Desarrollo Agropecuario (CEDAP). Así también, los vínculos de cooperación se extienden hacia instituciones locales interesadas en la seguridad hídrica de la zona y la región, como la Municipalidad Distrital de Chuschi, la Superintendencia Nacional de Servicios de Agua y Saneamiento (SUNASS). 

Con esta activa cooperación, se espera que los resultados sean de utilidad para la toma de decisiones informada respecto al manejo del ecosistema de Puna en la microcuenca del Chicllarazo.  

 

[1] Un marco conceptual similar es empleado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) de México (https://apps1.semarnat.gob.mx:8443/dgeia/indicadores14/conjuntob/00_conjunto/marco_conceptual2.html).  

[2] En castellano, “Escala de experiencia de inseguridad hídrica a nivel de hogares”. Para mayor información sobre este instrumento, visite: https://hwise-rcn.org/

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